domingo, 6 de junio de 2010

Una parada en el camino

El otro día volvía del norte tras pasar un fin de semana relajado en familia, e hice la parada de rigor en un area de servicios de autopista, después de tomar un cafe con hielo, y ante mi pregunta de ¿qué se debe jefe?, la respuesta del camarero fué que no les permitian ese tipo de trato, y que ante esa pregunta la respuesta indicada por la dirección, es la de indicar que los únicos jefes son los clientes, que ellos allí estaban para ser mandados
No me sorprendió la respuesta, sí en cambio el hecho de que el camarero, asimilase el término coloquial y por encorsetamiento laboral, se viese obligado a replicar de esa manera, no obstante, no se trataba de un camarero que no se saltase un tanto las directrices un tanto ferreas de las corporaciones, que han echado abajo la naturalidad, en pro de la cordialidad estudiada, y acto seguido, ante una pregunta al respecto de la zona de fumadores, pasó a relatarme su pelea ante el tabaco, que tuvo opciones en el pasado como bombero y municipal y la vida, lo acabó de camarero.Además de algunos comentarios economicos y politicos que no vienen a caso..., todo ello sin faltar a las obligaciones del servicio.
Y saben, me dió por pensar lo que la gran mayoria pensamos, que no solo no nos gustan las voces enlatadas, sino que además tampoco los robot-persona que entre todos estamos creando, con todos esos estudiosos detrás de lo correcto e incorrecto, para los que una ecuación ha dictado, que decir r en lugar de u asegura un 1% más de ventas, además de mayor clientela.
Cada vez más restringidas las opiniones personales en atención al público, sigo agradeciendo que alguien con el suficiente desparpajo, se lo salte a la torera. Habitualmente haciendo esa ruta, nunca paraba en ese local sino más adelante, pararé en el mientras dure el camarero, porque lo que es a mí, me sigue valiendo más el "que opinas de la subida del iva", al "qué desea usted ......... aquí tiene su cuenta, con una sonrisa más falsa que el canto de un duro, que tenga un buen viaje".Vamos, que no hay color.

3 comentarios:

  1. ¡Cuánta razón tienes, colega!... todo es (cada vez más) de cartón piedra y uno se alegra cuando se encuentra, normalmente de casualidad, con algo sin falsa trastienda, auténtico.
    Cada vez lo haces mejor, a ver con qué me sorprendes la próxima vez...

    P.d: recuerdos de Sete, Bela, Yago, Amanda y Antuan... jejejje... nos lo hemos pasado pipa en el pueblo de espaldas al mar, hubo quien, buscando cosas auténticas y conversaciones no encorsetadas, terminó la jornada a las 12 del mediodía, esperando en un banco del muelle a que le fueran a buscar... ya te puedes imaginar quien...

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  2. Es que acabaremos cautivos como no reclamemos nuestra verdadera necesidad.
    Un abrazo.

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  3. Hola desbro, en efecto, lo original cuesta cada vez más hallarlo, de ahí la belleza de encontrarlo.
    Seguro que hallaste lo que buscabas en el pueblo de espaldas al mar, lugar al que van acompañando una pila de anecdotas.
    Hola mirada,es cierto, simplemente está en nuestra mano no dejarnos encadenar a lo obvio y prefijado.

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